Un fantasma se pasea por el mundo; el fantasma de los banqueros, financieros, especuladores, corruptos y un sector importante de la “clase política”. Grandes e importantes problemas acucian en estos días a la población mundial. Uno de ellos, qué duda cabe, es incorporar al Patrimonio de la Humanidad, la llamada “dieta mediterránea”.
El Gobierno del Estado, junto con Grecia, Italia y Marruecos (¡nuestro Estado amigo!) presentaron una candidatura conjunta a la UNESCO para que califique la Dieta Mediterránea como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
A pesar de que ciertos sectores de incrédulos no acaban de dar su brazo a torcer, no es la crisis financiera mundial, ni el desempleo, ni el terrorismo, ni la inmigración, ni nada parecido, lo que preocupa a las mentes humanas. Ni mucho menos. Los temores de los ciudadanos mundiales, sobre todo los europeos, han desaparecido después de haber escuchado al Presidente José Luís Rodríguez Zapatero decir que “esta es una crisis que viene de Estados Unidos y se va a superar gracias a la Unión Europea”.
La frase, tan lapidaria como todas las que suele emitir nuestro Presidente, la endilgó al finalizar el Consejo Europeo celebrado en Bruselas: “Esta es una crisis que viene de Estados Unidos y se va a superar gracias a la Unión Europea (…) yo no voy a dejarme llevar por los cantos de sirena de reducir el gasto”.
Llevado por su coherencia y racionalidad, Zapatero nos ha colado en los
Presupuestos Generales del Estado a 644 asesores (un pastón mensual en euros) y 355.000 euros más para los “extras” que surjan, y que se recogen en el epígrafe de “gastos de Palacio”. Pero ¿Qué importa esto, a los castellanitos de a pie, si contamos con el maná en forma de dieta mediterránea?
A los españoles no les preocupa -repito- que el Gobierno diga que no hay crisis primero y que esta es cosa baladí después, que nuestro sistema financiero y nuestros bancos son los más solventes del mundo, ni que por eso los están inyectando millones y millones de euros; tampoco les preocupa a los pueblos hispanos que, además, Zapatero les diga que el Gobierno va a comprar acciones de algunos bancos y que, asimismo, habrá que acometer algunas fusiones de Cajas de Ahorros…
Ni tampoco les preocupa que el paro anide ya en sus domicilios, ni que las hipotecas suban día a día, minuto a minuto. ¡Qué va!, nada de esto les preocupa.
Sí que les preocupa, sin embargo, que SM, o sea el Rey Juan Carlos, afirmara compungido en el ágape de la “Fiesta” del 12 de octubre, que “había que aguantar el tirón..”, se refería su Majestad a que venían tiempos duros con eso de la crisis.
Nuestras preocupaciones y quebraderos de cabeza diarios se encaminan obsesivamente con temas de vital importancia para el devenir de nuestra vidas, como la incorporación de la dieta mediterránea al Patrimonio Cultural de la Humanidad; que la UNESCO, tras un exhaustivo estudio, encargado a eminentes eruditos, y tras recoger miles de informes y análisis de Foros, ONG y Asociaciones españolas, se decida a incorporar la dieta mediterránea al Patrimonio Cultural Internacional de la Humanidad.
Menos mal que Marruecos se ha unido al proyecto, tras ser aceptadas sus propuestas de que se eliminen de la dieta mediterránea el jamón y derivados del cerdo, y el vino: En su lugar, el reino alauita ha propuesto que se incorpore el cuscus… A quién puede preocupar el desempleo si contamos con el cuscus.